Cardenal Lehmann

Prof. Dr. Dr. Karl Kardinal Lehmann

Queridos lectores y lectoras, queridos hermanos y hermanas en el Señor,
un banco independiente, que se destacó en Alemania por su catolicismo, enrumba ahora sus pasos hacia Roma. Esto resulta, para mí, muy saludable, pues en Alemania hemos sido testigos de un positiva experiencia de largos años con el Pax-Bank. Sus filiales se encuentran en siete sedes episcopales, una de ellas en Maguncia. Yo sé de qué gran manera los colaboradores del banco se comprometen y esfuerzan personalmente para alcanzar los mejores resultados.

Un banco que labora conjuntamente con órdenes, parroquias, episcopados organizaciones católicas, obras de caridad y hospitales debe poseer conocimientos especiales en dichas áreas. Debe conocer las realidades, las estructuras, las vías de decisión. Debe conocer las metas, las raíces. Sólo entonces se encuentran los medios y caminos adecuados en el mundo de las finanzas.

No sorprende entonces que el Pax-Bank, el mismo que, desde su fundación en 1917, opera con éxito en y para la Iglesia Católica, haya fundado una filial precisamente en Roma. Desde ahora también ofrecerá sus servicios en el mismo lugar en donde muchas instituciones y órdenes católicas se concentran y están debidamente representadas. Le deseo mucho éxito a esta empresa. El conocimiento y la capacidad del Pax-Bank será de seguro de mucha utilidad en la Ciudad Eterna. Y a las personas, en Roma, les deseo que sus experiencias con el banco sean excelentes.

En Alemania se suele decir que el dinero es una cuestión de confianza. Yo quiero reinterpretar estas palabras. La confianza en el Señor, que es lo que nos une, puede constituirse en la base de un buen y confiable trabajo conjunto.

Quiera Dios que su bendición acompañe también en Roma al Pax-Bank.

Prof. Dr. Dr. Karl Card. Lehmann
Obispo de Maguncia